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¡Ahí Esta LA PRESA! (Español) CAPITULO
6 LA TABLA DE MULTIPLICACIÓN DE DIOS“Lo que has oído de mi ante muchos testigos, esto
encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.” 2 Timoteo 2:2 El gran despegue espiritual estimulado por el día
de Pentecostés estaba en marcha. La iglesia primitiva estaba a punto de ser
impulsada por la esa fuerza expansiva hasta el fin del mundo de ese tiempo.
Pedro había ya concluido su sermón, explicando el Evangelio de la Muerte y
Resurrección de Jesús y la venida del Espíritu Santo; y en el verso 41 de
Hechos 2 dice, “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados;
y se añadieron aquel día como tres mil personas.” Muy prolífica
añadidura. Cualquier pastor en la tierra estaría abrumado por la conversión
de 3000 personas en un solo día después de predicar el evangelio. Ponga
especial atención a la palabra “añadieron.” Esa misma palabra aparece en el
verso 47 del mismo capitulo. Lea los versos del 42 al 47ª, y luego leerá esta
oración: “Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser
salvos.” Note nuevamente la palabra “añadía.” Ahora vaya a Hechos 5:14. La trágica historia del
pecado y juicio de Ananías y Safira acababa de ser mencionada. El verso 13
dice, “De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos; mas el pueblo
los alababa grandemente.” ¿Cómo le gustaría pertenecer a una iglesia tan
espiritual y tan llena de poder, que la gente siente temor de unirse a esta? Pero
veamos que el verso 14 dice: “Y los que creían en el Señor aumentaban más,
gran número así de hombres como de mujeres.” ¡La “máquina de sumar” se había
dañado! No los podían contar más ya que muchos estaban siendo añadidos al
Señor. Ahora notaremos un cambio importante. En el capitulo
seis, la estrategia matemática de Dios para el crecimiento de la iglesia
primitiva aparentemente se acelera. En
el verso uno leemos, “En aquellos días, como creciera el número de los
discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las
viudas de aquellos eran desatendidas en la distribución diaria.” El orden
adecuado de las “M y M “ es “multiplicar,” “ministrar,” y “murmurar.” Cuando
se multiplican los miembros de una iglesia, se deben formar nuevos
ministerios, para proveerles y para emplearlos; y tan seguro como la luz del
día viene después de la noche, la murmuración vendrá después de la
multiplicación. Esto es parte del paquete, donde hay mas personas habrá más
problemas. Después de todo, ¿no eres tu un problema de un tipo o de otro? Observe la naturaleza del problema. Un diario
“diaconado” (que traducido es “ministrar”) se realizaba para distribuir
alimento, bienes, y dinero a un vasto número de nuevos cristianos quienes
habían empezado a sufrir inmediatas necesidades económicas y ostracismo
social debido a su fe en Cristo. Los “griegos” eran los llamados helenizados,
judíos que hablaban griego y que habían nacido fuera de Israel y que
recientemente habían retornado para las fiestas de la Pascua y el
Pentecostés. Algunos de ellos habían venido a Cristo como resultado de los
eventos del evangelio ocurridos de manera dramática en Jerusalén. Los
“Hebreos” eran los nativos judíos quienes hablaban la lengua Aramea de los
judíos de Palestina. Los griegos eran el grupo minoritario, y los hebreos
eran el grupo mayoritario. De tal manera que se levantaron murmuraciones
(razonablemente) provenientes del grupo minoritario como protesta por la
negligencia en contra de sus viudas durante la distribución diaria de las
ayudas. “La mayoría esta satisfaciéndose pero; perjudicando y abusando de la
minoría,” ellos entonces dijeron. Para resolver este problema, los apóstoles
encargaron a siete hombres, todos con nombres en lengua griega. Ellos fueron
sensibles, ¿o no? Para resolver el problema y calmar la protesta, se
seleccionaron hombres provenientes de las filas del lado murmurador para que
supervisaran la distribución de las ayudas. El problema fue resuelto, “y
crecía la palabra del Señor; y el número de los discípulos se MULTIPLICABA
grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la
fe.” Hechos 6:7. La multiplicación era tan masiva que hasta había una fuerte
fuga del sacerdocio judío hacia la comunidad de la fe en Cristo en Jerusalén.
Note ahora que la norma común para el crecimiento de la iglesia primitiva es
la multiplicación. En el capitulo 9, la aceleración continúa. En el
capitulo nueve esta escrita la historia de la conversión del más grande de
los cristianos, Saulo de Tarso. Cuando había bajado la controversia acerca de
su conversión y su predicación, leemos en el verso 31, esto, “Entonces las
iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas
andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu
Santo.” Ya que el sujeto está muy alejado del verbo en esta oración, es muy
fácil dejar de ver aquí el estándar de multiplicación. Ahora vemos que las
iglesias se están multiplicando, y aquí surge una pregunta: ¿Qué le paso a
ese tipo de cristianismo? Ellos no tenían sociedades misioneras, ni
comisiones o equipos para plantación de iglesias, ni una entidad oficial o
misioneros para el extranjero, aun así las iglesias se estaban multiplicando.
¿Qué le sucedió a este tipo de cristianismo? La respuesta puede verse fácilmente con solo
asistir a casi cualquier conferencia para pastores en los Estados Unidos hoy
día. Cuando los predicadores comienzan a reunirse, ellos se hacen varias
preguntas muy comunes y casi universales. ”¿Tuviste un buen día el Domingo?”
“Si, si lo tuve.” ¿Cuál cree usted que será la próxima pregunta? ¿”Y cuantos
se sumaron el domingo a tu iglesia? Amigos, no es posible impactar una
población mundial que se multiplica radicalmente con solo sumar gente a
nuestras iglesias, no importa cuantos seamos nosotros. El paso de la
multiplicación no puede ser alcanzado por la adición. Alguien nos ha engañado
en algún momento sobre algo tremendamente importante. Dios nos ha llamado a ser multiplicadores, y
trágicamente nos hemos reducido a unos meros sumadores. La magnitud de esta
tragedia no puede ser medida. No debemos subestimar el valor y la importancia de
las adiciones (conversiones) a la comunidad cristiana, pero si debemos
encarar un error trágico en nuestros procedimientos si las adiciones no se
convierten en catalizadores para la multiplicación en la comunidad cristiana
mundial. La única orden de movilización que Jesús dio a su
iglesia se llama la Gran Comisión. Hay siete formas verbales en la comisión,
pero solamente una de ellas es un mandato. Hay solamente un imperativo
fuerte, un solo mandato, en la Gran Comisión. Ese verbo se traduce como
“enseñar” en algunas traducciones antiguas del ingles como en la versión King
James, pero nuevamente es aparente que alguien esta escondiendo algo de
nosotros. Ese verbo significa mucho, mucho más que la mera enseñanza. El
verbo significa “hacer discípulos” o “convertir a los hombres en discípulos.”
Necesitamos dejar de preguntarnos, “¿Cuántas decisiones tuviste?” Y comenzar
a preguntar, “¿cuántos discípulos estas edificando?” La iglesia primitiva se multiplicaba aplicando el
estándar y el procedimiento perfectamente preparado durante los tres años del
ministerio público de Jesús con sus doce discípulos. Él fue el hacedor de
discípulos original, y el procedimiento que siguió debe ser examinado,
estudiado, amaestrado, y copiado por nosotros si queremos reproducir
reproductores tal cual como Jesús lo hizo. Personalmente no creo que un
individuo pueda ser un discípulo sin ser también un hacedor de discípulos.
Nuestra obediencia al Señorío de Jesús necesariamente involucra una prioridad
en el cumplimiento de su Gran Comisión. Yo creo que el hacer discípulos esta
contemplado en el contrato para ser un discípulo. Si uno es un discípulo del
Nuevo Testamento, necesariamente tiene que ser un hacedor de discípulos. EL PERFIL DE UN
DISCÍPULO MULTIPLICADOR
Ahora, vamos a la Segunda Carta de Pablo a
Timoteo, capitulo 2. Allí encontramos siete grandes ilustraciones de lo que
es un discípulo, además de una excelente presentación de la tabla de
multiplicación de Dios. Primeramente, el perfil de un discípulo. Cada uno de
las siete nos da una parte del retrato o la imagen de un discípulo del nuevo
testamento. ES UN “HIJO” En primer lugar, un discípulo del nuevo testamento
es un “hijo” (verso uno.) Este es un hijo de Dios por nacimiento desde lo
alto; pero aquí, él es el hijo espiritual del creyente que lo guió a Cristo.
Pablo llamó a Timoteo “hijo mío,” ya que él le condujo hacia Cristo. Pablo
había venido en uno de sus viajes misioneros al pueblo donde Timoteo vivía.
Pablo encontró una familia en la cual había dos buenos estudiantes del
Antiguo Testamento, una abuela llamada Loida, y una madre llamada Eunice (2
Timoteo 1:5) Eunice tenia un hijo, cuyo padre era griego,
llamado Timoteo. Cuando Pablo se dio cuenta lo bien educado que estaba el
muchacho en cuanto a la escritura, Pablo fácilmente lo guió a Cristo. Cuando
comenzó a discipularlo, vio en ese muchacho un aparente potencial espiritual
que era muy excepcional. Cuando Pablo partió para continuar su viaje
misionero, él animó al muchacho a continuar su camino con Cristo. Pablo le
prometió orar por él diariamente, y también le prometió que retornaría cuando
fuera posible. Algún tiempo después, en otro viaje misionero,
Pablo regresó al pueblo donde vivía Timoteo. Cuando fue a ver al joven, los
grandes sueños de Pablo se habían hecho realidad. El muchacho había crecido
espiritualmente mas allá de lo que Pablo esperaba. Cuando Pablo estaba listo
para partir, él le dijo, “Timoteo, ¿te gustaría hacer un viaje conmigo?
Timoteo estaba asombrado. ¿Yo? ¿Contigo? “Si,” dijo Pablo “un viaje conmigo”
“¿Y qué vamos a hacer?” “Tu me observas, oras por mí, y en las noches
hablamos.” Cuando usted es un cristiano visionario, eso es hacer discípulos. ¿Qué hace un buen hijo? El buen hijo aprende de
sus padres, ama a sus padres, obedece a sus padres, y hace crecer la familia.
Lo mismo hace un hijo espiritual. ES UN “SOLDADO” En segundo lugar, un discípulo del nuevo
testamento es un “soldado.” “Tu, pues, sufre penalidades como buen soldado de
Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de
agradar a aquel que lo tomó por soldado.” ¿Qué es lo que hace un buen
soldado? Él abandona todos sus planes y propósitos con el objeto de cumplir
el deber asignado. Este entrena con mucha disciplina y esfuerzo. Defiende los
intereses de su patria. Pelea cuando es necesario. En resumen, él esta listo
para luchar y sacrificarse, lo cual es esencial si esta está dispuesto a
cumplir su tarea. ES UN “ATLETA” En tercer lugar, un discípulo del nuevo testamento
es como un “atleta.“ El verso 5 dice, “Y también el que lucha como atleta, no
es coronado si no lucha legítimamente.” Se ha estimado que hay más de 50
referencias al atletismo en el nuevo testamento. ¿Qué es lo que un buen
atleta hace? El se dedica totalmente a su deporte, entrena rigurosa y
consistentemente, domina las habilidades requeridas, lucha por una disciplina
mental al igual que física, y da lo mejor para llegar a ser excelente. Un
discípulo cristiano no puede hacer menos para seguir a Cristo. ES UN “LABRADOR“ En cuarto lugar, un discípulo del nuevo testamento
es comparado con un “labrador,” o un granjero en el verso 6. ¿Qué es lo que
un buen granjero hace? Él trabaja, ara la tierra, siembra la semilla, la
cultiva, y recoge la cosecha. El también guarda algo de la semilla para
futuras siembras, cosechas y las multiplica. Todas estas actividades tienen
una evidente comparación con el ejercicio espiritual de ser un discípulo y
hacer discípulos. ES UN “OBRERO“ En quinto lugar, un discípulo del nuevo testamento
es un “obrero” según el verso 15, y un obrero especializado. El debe ser un
“obrero que no tiene nada de que avergonzarse, que usa bien la palabra de
verdad.” Para poder llegar a hacer esto, el debe estudiar para poder
“presentarse ante Dios aprobado.” Como discípulos cristianos, estamos aquí
para trabajar no para holgazanear. ES UN “RECIPIENTE”En sexto lugar, un discípulo del nuevo testamento
es un “recipiente, un vaso, un
utensilio,” vea el verso 21. ¿Qué es un recipiente? Un recipiente es un
objeto hueco diseñado para contener algo o a alguien. Como cristianos, hemos
sido hechos para contener y ser portador de la vida de Cristo. ¿Qué es lo que
un buen recipiente hace? Este está colocado al alcance de su propietario,
vacío y disponible, y espera a que él lo llene cuando desee. El discípulo
nunca tiene que estar pensando si su Señor
quiere llenarlo o no. En Efesios 5:8 le ordena “ser lleno con el
Espíritu Santo.” Cuando este lleno, este espera por Él para que lo derrame.
Este simplemente espera por Él para ser utilizado de la misma manera que los
recipientes son normalmente usados. Lo
mismo debería suceder con un discípulo. ES UN “SIERVO” Finalmente, un discípulo del nuevo testamento es
un “siervo,” o un sirviente (verso 24) Un siervo no tiene voluntad propia, no
tiene horario propio, no tiene derechos y no tiene propiedades. Él esta a
disposición de su amo. Sin embargo, no le faltan los recursos, El libro de
cheques de su amo endosa cualquier tarea que el esclavo pueda recibir. Al
igual que con un discípulo cristiano. EL PROCEDIMIENTO PARA MULTIPLICAR DISCÍPULOS Ahora que hemos visto el perfil de un discípulo,
de la manera que es presentado en 2 Timoteo 2, vamos a examinar el
procedimiento para la multiplicación de discípulos. Yo lo llamo “La tabla de
multiplicación de Dios.” Esta está reflejada en el verso 2, donde Pablo le
dice a Timoteo, “Lo que has oído de mi ante muchos testigos, esto encarga a
hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.” Observe que
hay cuatro generaciones de discípulos en este solo verso:
“Yo....tu.....hombres fieles......también a otros.” El proceso de
multiplicación en este verso puede ser
diagramado de la manera siguiente:
Hombres fieles [ Otros Pablo
Timoteo Hombres fieles [ Otros Hombres
Fieles [ Otros Uno tiene la impresión de que el proceso se
ensancha como un embudo, donde en el extremo angosto están Pablo y Timoteo.
Todo se inicia con “Yo, Usted”, Pablo y Timoteo, y esta asociación indica dos
cosas que son cruciales acerca de hacer discípulos. (1)
La importancia del individuo, y (2)
La importancia de las relaciones positivas. Trate de
quitar alguno de los dos individuos iniciales, Pablo o Timoteo, y verá que el
proceso colapsa desde su inicio. No se puede llevar a cabo la multiplicación
desde el principio sin la presencia de uno de los elementos¾necesario
para relacionarse con los demás. Tanto Pablo como Timoteo deben ser como discípulos
de cierta calidad y compromiso para que se pueda dar la multiplicación. Por
lo cual, ellos deben estar relacionados uno con el otro, en una forma
abierta, y confiada. La iglesia necesita explorar extensamente y aplicar la teología
relacional. Esto es todo un universo que por lo general casi nunca se
menciona en la iglesia. Si Pablo y Timoteo no hubieran tenido una relación
basada en la confianza y la disponibilidad de cada uno, esa cadena se hubiera
roto en el mismo momento que se forjaba el primer eslabón. Pero, felizmente
para nosotros y para todas las generaciones futuras, Pablo fue un amable,
simpático, y amistoso embajador de Cristo; y Timoteo fue un discípulo
disponible, fiel, y con deseos de aprender. ¿CÓMO PUEDE EL PROCESO ALCANZAR AL DISCÍPULO? Aquí surge una pregunta: ¿Cómo fue que Pablo llegó
hasta Timoteo? ¿Cómo fue que el proceso llegó hasta Timoteo? ¿Cómo fue
contagiado Timoteo por Pablo? Pablo dijo, “Lo que has escuchado de mí.....”
¿Es esto solamente un asunto de escuchar? ¿Es este currículo de
estudios meros conceptos académicos, o ideas filosóficas, las cuales pueden
ser enseñadas de una generación a otra en un aula de clases? ¡Difícilmente!
¿Qué significa “escuchar” según el nuevo testamento? ¿Porqué se escoge
“escuchar” para ilustrar la alimentación espiritual en vez de ver, oler,
gustar, o tocar? De hecho, si hay
comparaciones espirituales para cada uno de estos sentidos. Entonces ¿Porqué
se escogió “escuchar”? ¿Podría ser que el oído es el sentido mediante el cual
la realidad objetiva va de manera más directa y profunda a nuestro ser? Para
los demás sentidos se hace necesaria una interpretación. La vista (imágenes
visuales) debe ser traducida a ideas y pensamientos para puedan llegar a
nuestra mente. Lo mismo sucede para el tacto, el olfato, y gusto. Pero, para el oído, ocurre una
comunicación más directa. Así, “la fe viene por el oír, y oír la palabra (“hrema”, una vital y misericordiosa palabra) de
Dios.” ¿QUÉ COSAS IMPLICA EL PROCESO DE OIR? En el proceso de hacer discípulos, ¿Qué cosas
están implicadas en el oír? Hay dos versos en 2 Timoteo 3 que nos dan una
pista (versos 10 y 11.) Pablo escribió, “Pero tú has seguido (Pablo
vivió una vida perfectamente transparente con Timoteo; transparencia, transmisión,
transformación, ese es el orden) mi
doctrina (enseñanzas), conducta (estilo de vida), propósito, fe
(mas claramente como fidelidad), longanimidad (la habilidad de
sufrir por un largo tiempo), amor, paciencia, aflicciones (Pablo no escondió la severidad a Timoteo.)” Este es el resultado natural de lo que ha sido
llamado el principio de “estar con él” o el “estar conmigo.” “Jesús escogió a
doce para que estuviesen con él,” Marcos 3:14. El ser un discípulo y el ser
un hacedor de discípulos son estilos
de vida que son más captados que enseñados. ¿Podría imaginarse a alguien
haciendo un largo viaje con Pablo y aun así no ser cambiado por este? UNA VEZ QUE EL DISCÍPULO ES EQUIPADO, ¿QUÉ DEBE HACER?Ahora, una vez que Timoteo estuvo “equipado,”
(listo) o “completamente entrenado” ¿Qué tenía que hacer? “Lo que has oído de
mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles.” Hay dos palabras que exigen especial atención para
poder definir el rol de Timoteo. El debe pasar (toda su fe, estilo de vida, y
compromiso) a hombres “fieles.” Aquí se debe tener mucho cuidado. Esta es una
de las características esenciales del ingenio del cristianismo. Cuando este
funciona apropiadamente, este siempre garantiza liderazgos de segunda
y tercera generación. Este es el porqué es absolutamente esencial que un
discipulador solamente busque hombres “fieles” para poder instalar el
proceso. Si sus discípulos demuestran ser infieles, entonces todo el proceso
se detiene con ellos, y las futuras generaciones quedarán sin un liderazgo
espiritualmente adiestrado. La otra palabra que nos reclama atención especial
es una palabra dominante en el verso. Esta es la palabra “encargar o
depositar.” Nuevamente debemos tener gran cuidado para entender esta palabra.
Este es un término bancario. Literalmente significa “depositar.” Cuando usted
hace un depósito a su cuenta de ahorros en un banco, usted espera obtener un
dividendo, ganar interés. Lo mismo sucede cuando hace a un discípulo. No
solamente desinfecta a un pecador. Usted esta haciendo una inversión
cuantitativa y cualitativa que generará interés indefinidamente en la
eternidad. ¿UNA INVERSIÓN O UN GASTO? Permítame hacerle una pregunta seria y crucial:
¿Su vida presente es más un gasto que una inversión? ¿La está usted gastando
o invirtiendo? Piense con cuidado aquí. Si usted la esta gastando, el gasto
es final. No obtiene un dividendo de ese hecho. Francamente, la mayoría de
las “actividades cristianas” en las cuales estamos ocupados¾que
si la asistencia a la iglesia, la lectura de la Biblia, la oración, etc.¾son
más gastos que inversión. Estas son actividades de “supervivencia” dirigidas
a hacernos “buenos cristianos, en vez de inversiones las cuales impactarán al
mundo hasta los confines de la tierra, hasta el fin de los tiempos. De esa
manera se traiciona la Gran Comisión de Jesús. Timoteo tenía que tomar el total de la inversión
de la vida de Cristo, que había sido pasada de Pablo hacia él, para luego depositarla en las vidas de
hombres fieles, y este proceso no podría continuar, a menos que estos fuesen
“capaces de enseñar a otros.“ De tal modo, que el proceso debe extenderse
constantemente, ensanchándose como un embudo que abarque más y más
territorios e incluya más y más personas. ILUSTRACIONES
QUE PERMITEN PERCIBIR LA IMPORTANCIA Y EL POTENCIAL DE LA MULTIPICACIÓN Permítame emplear algunas ilustraciones comunes
para mostrarle tanto la importancia como el potencial de la multiplicación. UN EVANGELISTASuponga que hay un evangelista que puede (y lo
hizo) ganar para Cristo (como conversiones) 1000 personas por día. Si la
población actual del mundo se congelara, de manera que nadie más naciera, y
nadie más muriera hasta que la última persona sobre la tierra sea ganada para
Cristo, se necesitarían entonces más de 15.000 años para ganar la población
actual del mundo para Cristo. Y debemos recodar que serian solamente
convertidos, no necesariamente discípulos. EL DÍA DE PENTECOSTÉS TODOS LOS DÍASO, suponga que el día de Pentecostés se repitiera
todos los días, con 3.000 conversiones cada día. Se necesitarían
aproximadamente 5.000 años para ganar la población actual del mundo para
Cristo. Pero la población mundial no permanece estática. Ésta se multiplica
de manera asombrosa. Parece frustrante, o ¿no? Por esto debemos implementar el estándar bíblico
de la multiplicación. La siguiente es una ilustración hipotética, mecánica, y
teórica, pero servirá para revelarnos las posibilidades de la multiplicación
espiritual. Si un discípulo estuviese totalmente “infectado” de tal manera que
pudiera ser una entrenador adecuado, y este enlistara un discípulo durante un
año de entrenamiento lo cual le permitiría enlistar y entrenar otro discípulo
el año siguiente, y este se continuara, mecánica y consistentemente
multiplicando a través de los años, este proceso excedería los “1000 diarios”
del evangelista al comienzo del vigésimo tercer año; e hipotéticamente
discipularía la toda la población mundial en periodo de alrededor de 35 años.
Note la diferencia entre los “convertidos” del evangelista y los discípulos
del reproductor visionario. Pero cuidado: tales ilustraciones como estas no deben ser usadas para confrontar las
actividades de un evangelista y ganador de almas, contra las actividades de
un hacedor de discípulos. Estos son roles complementarios, cada uno es
absolutamente esencial. De hecho, podría esperarse que ambos roles pudieran
combinarse en el proceso de madurez de cada creyente. DUPLICANDO LOS CENTAVOS Otra ilustración muy familiar es que: Si yo te
ofreciera un centavo en el primer día de un mes de 31 días, y te ofreciera
duplicar la suma cada día durante 31 días (de manera que en el segundo día ya
tienes 2 centavos, en el tercer día 4 centavos, en el cuarto día 8 centavos,
etc, etc.); o te ofreciera de una sola vez la suma de 1 millón de USA$, ¿Cuál
de las dos tomarías? Si tomaste el millón de dólares, estarías perdiendo mas
de 9.7 millones de dólares. Recuerde donde comenzó todo¾con un
centavo. Sin la inversión del primer centavo, el proceso nunca comienza. ¿Porqué el hacer discípulos funciona de manera tan
pobre? Francamente, Dios no puede encontrar suficientes primeros centavos de
calidad. Simplemente no hay suficientes hacedores de discípulos visionarios
para comenzar el proceso en el ámbito mundial. Sin embargo, esto no debe
desanimarnos. Con visión y comunicación, esto se puede corregir más rápido de
lo que pensamos. Y recuerde, esto es de Pablo a Timoteo, un “segundo
centavo.” El proceso principalmente depende de la calidad, compromiso,
visión, y trabajo de los dos primeros centavos. ¿Por qué? Porque ellos
normalmente son, al comienzo, los únicos modelos de este proceso que sus
compañeros alguna vez verán, lo cual es real aunque suene pesimista. Por lo tanto, el centavo número uno y el centavo
número dos, son de extrema importancia. Pero pensemos un momento en el
recorrido hasta el día 31 del proceso de duplicación. En el último día, el
acumulado va desde 5.3 millones de dólares hasta aproximadamente 10.6
millones de dólares. Así que, la multiplicación de cada día es crucial
para el resultado final. Ningún individuo enlistado puede darse el lujo de
fallar. Si algún cristiano fracasa en su proceso de multiplicación, este
trunca exactamente a la mitad el potencial para cumplir la Gran comisión en
lo que le resta de vida, y si un cristiano tiene éxito (se multiplica), éste
duplica ese potencial durante su vida. LA VISIÓN DEL IMPACTO MUNDIAL A TRAVES DEL PROCESO DE HACER DISCÍPULOSAmigo cristiano, ¿tienes tú la visión de impactar
al mundo a través del proceso de hacer discípulos? ¿Estas invirtiendo
cualitativamente el estilo de vida de Jesús, la visión de Jesús, y el
compromiso de Jesús en las vidas de individuos de manera que ellos tengan un
compromiso y una visión similar y puedan impartirlas a otros? Alguien
sabiamente dijo una vez que para poder impartir una visión a otros, debes: * Verla claramente * Decirla claramente * Mostrarla constantemente * Compartirla apasionadamente y * Protegerla cuidadosamente. La escritora Stacy
Kinehart en su libro, Viviendo a la Luz de la Eternidad (Living
in the Light of Eternity) escribió, “Aquellos de nosotros que vinimos a
Cristo en la década de 1960 pensamos que nosotros cambiaríamos al mundo
entero en nuestra generación. Teníamos visiones de grandes filas de personas,
con sus copas en mano, esperando pacientemente a que nosotros les
dispensáramos el Agua de Vida. Desde entonces el mundo ha ido cayendo hasta
un estado de abismal perdición. Cada uno, personalmente, ha reducido sus
expectativas a solo ayudar un numero moderado de individuos durante el curso
de su vida. Pero la verdadera interrogante, la que nos rescata de la
desilusión y de los sentimientos de fracaso, es esta: ¿Es eso realmente una
reducción? ¿Es esta una visión pequeña e insignificante indigna de un
verdadero sacrificio? No cuando consideramos a Aquel que alcanzó al mundo con
solo un puñado de hombres, y quien constantemente multiplica Su propia vida
en las personas, sin importar o no si estamos allí para tabular los
resultados.” De hecho, no solo “ayudar a un moderado número de
individuos” no es una “reducción”; esta es la única manera de que un
individuo pueda cualitativamente impactar el mundo hasta los confines de la
tierra y hasta el final de los tiempos. Posteriormente en el mismo libro, Mr. Kinehart dice que “cada cristiano tiene el
potencial para un impacto eterno en un sin número de vidas.” Sin embargo, se
deben hacer algunas interrogantes muy serias y hasta embarazosas. ¿Es nuestro
“zorro” el mismo que Jesús persiguió¾un mundo entero
lleno de personas? ¿Realmente estamos invirtiendo cualitativamente y
sistemáticamente en las vidas de los individuos con quienes estamos
trabajando para garantizarles que nos estamos acercando a ese “zorro”?
¿Estamos impartiendo la visón de manera que nuestros discípulos sean consumidos
por esta y de esa manera puedan comunicarla automáticamente a otros? Imagínese usted mismo yendo a través de todo el
camino hasta el resultado final del impacto mundial y formúlese sobrias
interrogantes a fin de probar el proceso. El hacer discípulos requiere de una
continua educación, información, adoctrinamiento, estudio, discusión,
fortalecimiento, responsabilidad, y refinamiento personal. Peter Wagner dijo una vez, “Los campos misioneros
del mundo están sobrecargados de programas evangelísticos que no
están funcionando adecuadamente. Y es aún más triste que, mucha gente
profundamente involucrada en ellos ni siquiera se da cuenta de la verdad. En
muchos de estos programas, aunque usted no lo crea, los resultados ni
siquiera son examinados.” Amigos, no podemos darnos el lujo de tener
vidas o ministerios no examinados. Dietrich Bonhoeffer dijo una vez, “Una persona
justa es aquella que vive para la próxima generación.” Hacer discípulos,
apropiadamente hechos, garantiza ese tipo de justicia. ¿Estas todavía
pensando en “adiciones” ocasionales a la iglesia, o eres tu un número entero
en la tabla de multiplicar de Dios? Piénselo muy bien, ya que muchas
generaciones pueden depender de usted. |
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