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¡Ahí Esta LA PRESA! (Español) CAPITULO
9 SUS ÚLTIMAS PALABRAS, SU ÚLTIMA VOLUNTAD“pero recibiréis poder, cuando haya
venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén,
en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” Hechos 1:8 George Orwell, el renombrado autor de los
libros, 1984 y Animal Farm, una vez escribió lo siguiente: “ahora nos
hemos hundido a una profundidad en la cúal la renunciación de lo obvio es la
primera ocupación de los hombres inteligentes.” En la iglesia de hoy, lo
obvio es revolucionario. Ninguna otra cosa es tan mal obedecida como la
“obvia” comisión de Jesús. Cuando se vuelve a enunciar y a aplicar lo obvio,
la iglesia es conmovida desde sus fundamentos. La comisión de
Jesús fue anunciada en cada uno de los cuatro evangélios y en el libro de los
hechos. El libro de los hechos es una continuación de los relatos de los
evangelios. Este fue escrito en secuencia cronológica y sigue un patrón
geográfico fácil de ubicar, un patrón específicado en Hechos 1:8, “Jerusalén.
Judea.....Samaria......y hasta lo último de la tierra.” El Libro de los
Hechos puede ser dividido en tres segmentos, que son: capítulos 1-7, 8–12,
13-28, donde el primer segmento describe la manera como la iglesia primitiva
continuo en Jerusalén la obra que Jesús había comenzado (Hechos 1:1) El
segundo segmento trata acerca del progreso del evangelio en Judea y Samaria,
y el último segmento “hasta lo último de la tierra.” El verso ocho de
Hechos contiene las últimas palabras que Jesucristo dijo a sus discípulos
momentos antes de su ascensión al cielo. Los evangélios de Lucas y Juan revelan que la primera vez que Jesús se
reunió con sus discípulos seguidamente después de su resurrección, Él les
encargó que fuesen testigos a todas las naciones. El repitió ese encargo al
menos una vez esa misma noche. Nuevamente lo repitió una vez más en la
montaña en Galilea tal como esta escrito en Mateo 28. Y ahora, Él estaba
fuera de la ciudad de Jerusalén, 40 días más tarde, justo antes de su
ascensión. Por lo tanto, la Gran Comisión debería ser muy obvia para
nosotros. Sin embargo, una pregunta nos revelará que nosotros hemos puesto
muy poca atención a esta. ¿Cuánto de lo que usted piensa, dice, o hace
impacta al mundo entero? Como puede ver,
Jesús fue intenso en cuanto a alcanzar al mundo, pero relajado en
cuanto a métodos. ¡Nosotros revertimos esto! Vamos de conferencia en
conferencia en cuanto a métodos, pero damos pasos laterales en cuanto a
nuestro envolvimiento. El mandato de
Jesús reclama acción. La Gran Comisión nunca fue dada para que solamente la
estudiemos. Este es un plan de acción. En este estudio, vamos a exáminarla
nuevamente de manera breve, usando Hechos 1:8 como base. Pero, debo hacer una
pregunta crítica, ¿Estarás dispuesto a dar cada uno de los pasos para cumplir
la Gran Comisión? LA ESTRATEGIA
PARA EL AVANCE DEL EVANGELIO Primeramente,
podemos ver en estas palabras la estrategia para el avance del evangelio. La
estrategia esta contenida en la palabra “testigo.” Esta es una palabra
universal pero con un gran contenido. La palabra original es “marturia,” lo
cúal inmediatamente nos índica que no es un término muy suave. Esta es la
palabra raíz para nuestra palabra (Castellano e Inglés) “mártir.” Así que, el
estilo de vida descrito en esta palabra es uno de estar tomado riesgos. El
ser un “testigo- mártir“ es una posición de vida y muerte. Virginia Owens
escribió lo siguiente: “Ser un cristiano es una condición extrema, no es nada
segura. Uno no sigue a Cristo por el medio del camino hacia la respetabilidad.”
Un teólogo quien había comenzado a apreciar tal “condición extrema” del
cristianismo escribió lo siguiente: ”Vamos a recoger todos los Nuevos
Testamentos hay en existencia, vamos a llevarlos a un lugar abierto o la
cumbre de una montaña, y luego, mientras estamos arrodillados, pidamos a
alguien que se dirija a Dios de la siguiente manera: ’Toma este Libro de
regreso; nosotros los hombres, tal como somos, no somos buenos para tratar
con una cosa como esta, esto solo nos hace infelices.’ Mi propuesta es como
la de los habitantes de Gadara, nosotros le imploramos a Cristo que se ‘vaya
de nuestras costas.’” Estos escritores han comenzado a comprender la demanda
radical “mártires-testigos” de Jesús. La palabra
mártir, “martus,” aparece más de 30 veces en el libro de los Hechos, y es una
de las notas clave del libro. Esta nos dice que debemos olvidar todo
pensamiento acerca de una vida al
estilo “seguridad primero.” Permítanme hacer algunas ilustraciones: “Un granjero
salió con su perro hacia el bosque a varios kilómetros de su casa para ir de
cacería, al llegar descubre que había olvidado su bolsa del almuerzo. El
granjero baja su arma y le ordena al perro a que se quede cerca del arma
hasta su regreso. Mientras el granjero fue a buscar el almuerzo, se desato un
incendio forestal y consumió el bosque matando al perro. Más tarde, el
granjero encontró el cuerpo quemado del perro al lado de su rifle. Entonces
el granjero, muy triste dijo, “Yo siempre tenia que tener cuidado con lo que
le ordenaba al perro para que hiciera, ya que este siempre lo hacia.” Amigos
cristianos, Jesucristo quiere que estemos tan preocupados por hacer lo que Él
diga que por ello olvidemos todo acerca del incendio forestal. Un profesor
de biología durante la clase de ese día expreso una regla general de la
ciencia cuando dijo, “La auto conservación es la primera ley de la
naturaleza.” Un estudiante cristiano se le acercó después de la clase con una
sonrisa y le dijo, “Es muy interesante ver el contraste entre la naturaleza y
la gracia. La auto preservación puede ser la primera ley de la naturaleza,
pero el auto sacrificio es la primera ley de la gracia.” Pongamos de
nuevo nuestra mirada al Calvario cuyo sacrificio esta en lo profundo del
corazón de la gracia de Dios y recordemos que el primer principio del
discípulado cristiano esta en las siguientes palabras de Jesús: “Si alguno
quiere venir en pos de Mí, niéguese así mismo, tome su cruz, y sígame.” Negarse a sí mismo signifíca que debo decirme
a mí mismo lo que Pedro dijo acerca de Jesús cuando le negó: “Yo no conozco a
ese hombre; Yo nunca escuche de Él”. Alguien dijo
una vez que “El problema con los cristianos es que ya nadie quiere
asesinarlos.” Eugenia Price hizo eco de ese pensamiento cuando dijo que, “El
pecado más grande de la iglesia es el que esta ha domado a Jesucristo.” El tipo de
testimonio al que nos refiere Hechos 1:8 es de tal naturaleza que
constantemente nos mete en problemas (pero a su vez también produce en
nosotros un gozo constante, y es auxiliado por constantes milagros) “Hace algunos
años, un gran conferencista misionero llamado Robert Wilder, visitó un
pequeño instituto educativo llamado Hope College en Michigan para traer
durante el devocional un mensaje acerca de las misiones. Este misionero
colocó un mapa grande de la India y puso un metrónomo delante del mapa. En el
mensaje él dijo que a cada golpe del metrónomo, una persona moría sin haber
alguna vez escuchado acerca de Cristo. Ese día, El Señor Jesucristo y Su
Visión capturaron el corazón de un jóven estudiante del último año llamado
Samuel Zwemer. Mientras la flama de esa visión ardía en su corazón, él le
pidió a Dios que lo colócara en el lugar más difícil de la tierra. Algunos años
después, Samuel se estableció en la Isla de Bahrein en el Golfo Pérsico, en
el mero corazón del mundo islámico. Zwemer comenzó a imprimir y a circular
tratados evangelísticos, aunque difícilmente tenia la aprobación del gobierno
islámico de la isla. En una semana las dos pequeñas hijas de Zwemer, una de
cuatro y la otra de siete, murieron por enfermedades y por el abrasante
calor. Samuel Zwemer le pidió a las autoridades que le permitieran enterrar
los cuerpos de sus dos preciosas hijas allí en la isla, pero le negaron el
permiso basándose en que ellos eran cristianos y que además sus cuerpos
contaminarían su tierra. Zwemer apeló y se le otorgó el permiso, siempre y
cuando él mismo cavara las tumbas. Y así lo hizo. Después del entierro,
Zwemer puso una lápida en la tumba de sus hijas con el siguiente texto:
“Digno es El Cordero que fue inmolado para recibir las riquezas.” Este es el
estilo de vida heróico, entregado hasta la muerte para el cual Jesús nos
llamó. Una de las
primeras sociedades misionera envió a 70 misioneros a la nación de Camerún,
la cúal es el enlace vital entre África Occidental, África del Sur y África
Central Sur. [Incidentalmente, los Musulmanes están hoy comprometidos con un
esfuerzo concertado para “recuperar” a Camerún.] De los 70 misioneros, 68 de
ellos murieron en el campo. La promedio del tiempo de vida de esos 70 que
arribaron al campo ¡fue de dos años y medio! Muchos de ellos actualmente
viajan con sus ataúdes al campo misionero, ya que saben que es muy improbable
que regresen vivos. .” Este es el estilo de vida heróico, entregado hasta la
muerte para el cúal Jesús nos llamó. Una familia
misionera fue a China a través de una “organización de misiones por fe” para
proclamar el evangelio en ese país. Ellos fueron como maestros de escuelas
públicas. Al regresar a su país de origén, vinieron como los típicos
misioneros en su viaje de licencia, con una caja llena de diapositivas y una
presentación visual de su trabajo. Cuando finalizaban su presentación y daban
explicaciones, se abrió un momento para preguntas y respuestas. Uno de los
miembros de la iglesia que visitaban se paró y dijo: “¿No tienen miedo de
morir en ese país? La sabia respuesta del misionero fue, “No, porque nosotros
MORIMOS ANTES DE IR.” Esto hace eco de la palabra “martus,” o
“testigo-mártir.” En el día de hoy
el mundo esta diciendo a la iglesia lo que Tomás dijo en su duda e ignorancia
acerca de Jesús, “ Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere
mi dedo en el lugar de sus clavos, y metiere mi mano en su costado, no
creeré.” El mundo esta buscando ver el
sacrificio no asumido del cristiano Cristocéntrico, de lo contrario, éste no
va a creer. Sería muy bueno
para nosotros detenernos un momento y recordar la única alternativa para
vivir este estilo de vida cristiano. Jesús dijo: “Aquel que quiera salvar
(proteger, defender, preservar) su vida la perderá; y cualquiera que perdiere
su vida por mi causa la hallará.” La primera cláusula define el estilo de
vida como seguridad primero, egocéntrico, salvarme a toda costa. La segunda
cláusula defíne el estilo de vida como el invertir mi vida, centrado en
otros, desinteresado en mí mismo, edificando a otros, consumido por Cristo¾ese es el estilo de vida de un Cristiano. Parafraseando a
Jesús, “Creyente, tú eres mi evidencia, mis credenciales, mis argumentos, mis
recomendaciones, mi publicidad, mi propaganda, mis comerciales.” La cruz esta
en el centro de cualquier representación de Cristo. George Bernard Shaw
preguntó una vez, “¿debe Cristo ser re-crucificado en cada generación debido
a que al mundo le falta imaginación?” La respuesta a su pregunta señor es
“Si,” y nosotros debemos ser las ovejas inconscientes. “Ustedes son mis
testigos-mártires.” Esta es la estrategia para el avance del evangelio. LA FUENTE DE
TESTIMONIO DEL EVANGELIO En segundo
lugar, observemos la “Fuente” de testimonio del evangélio. La fuente del
testimonio del evangélio se encuentra sutilmente definida por las tres
maneras en que ocurre la palabra “vosotros.” “pero recibiréis (¿quiénes?)
“vosotros” poder, cuando haya venido sobre “vosotros” el Espíritu Santo, y me
seréis (¿quiénes?) “vosotros” testigos en Jerusalén, en toda Judea, en
Samaria, y hasta lo último de la tierra.” Todos son pronombres de la segunda
persona del plural. La Comisión es dada a todo el Cuerpo de Cristo y para ser
cumplida por cada miembro de ese Cuerpo. Usted, apreciado Cristiano, estas
sumamente involucrado en la estrategia de Jesús. Tú eres la fuente de
testimonio del evangelio. Observe que la
palabra “vosotros” supera tres a uno a la mención del Espíritu Santo en este
verso. Esto ciertamente ni minímiza Su papel; esto maxímiza tu
responsabilidad. ¿Quién es ese “vosotros”? No son los ángeles, ni
superhombres, ni támpoco gente especial. El texto identifica ese “vosotros”
en los versos anteriores. Hechos 1:2 los define como “los apóstoles que Jesús
había escogido.” Amigos, todos
los apóstoles eran hombres. Esto no minímiza el rol de la mujer; esto
maxímiza la responsabilidad de los hombres. Aparentemente el Espíritu Santo
anticipó el problema de la historia cristiana, es el que los hombres tienden
a abdicar fácilmente su responsabilidad y la entregan a las mujeres. De esta
manera, hoy existen grupos misioneros en nuestras iglesias llamados “Sociedad
Femenil Misionera.” Gracias a Dios por estas preocupadas, mujeres de Dios;
¡pero esto es primariamente responsabilidad del hombre! Como puede deducir,
si usted captura a un hombre, el líder designado por Dios en la unidad básica
de la sociedad, usted tiene una excelente oportunidad de capturar a todos los
demás de la familia; pero si usted captura
primero a alguno de los otros miembros de la familia (esposa, hijos), quizás
nunca capture al líder u otro miembro de la familia. Muy temprano
en una fría mañana de un Viernes Santo hace algunos años atrás, se produjo un
incendio en el edificio de La Iglesia del Pueblo ubicada en el centro de la
ciudad de Saint Paul, Minnesota. El incendio comenzó justo después de la
media noche, el departamento de bomberos tuvo muchos impedimentos para actuar
y apagar el fuego debido al frío. Para el momento de haber superado los
problemas, el edificio ya había sido consumido por las llamas totalmente. Muy
temprano a la mañana siguiente, comenzaron a congregarse los miembros de la
iglesia, y algunas personas del pueblo en una de las esquinas donde el
edificio estaba, observado las ruinas humeantes de lo que fue su templo. Ese
edificio había funcionado como museo de arte religioso, y también como templo
de la iglesia, por lo cual también era un sitio muy popular para los
turistas. Justo detrás
del púlpito había una réplica de la estátua del “Cristo Suplicante,” una
hermosa y brillante obra de dos metros y medio de alto, labrada en mármol
blanco y creada por el escultor danés, Thorsvalden. Como comentario paralelo
a nuestra historia, hace algunos años Stanley Jones misionero para la India,
estaba en un tour en la ciudad Copenhague, Dinamarca, el guía llevó al grupo
a La Iglesia de Nuestra Señora en Copenhague, donde se exhibe el original de
la estátua. La obra muestra a Jesús de pie con rostro hacia abajo y las manos
extendidas hacia el mundo. Esta obra esta basada en Mateo 11:28, “Venid a mí
todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” Mientras el
grupo se retiraba de la iglesia, el guía pregunto, “¿Pudo alguién ver la cara
del Maestro?” Jones respondió diciendo, “¿Cómo podríamos? Esta está inclinada
mirando hacia el suelo.” El guía amablemente respondió, “Ese es el punto,
señor. Si usted quisiera ver la cara del Maestro, ¡debe primeramente
arrodillarse a sus pies!” De regreso a
nuestra historia, durante el incendio de La Iglesia del Pueblo, la estatua
cayo al sótano debido al colapso del piso dónde reposaba. Ya avanzada la
mañana del día siguiente, varios hombres de la iglesia solicitaron permiso
para ir y entrar a las ruinas y ver si habían sobrevivido algunos objetos de
valor. Ellos encontraron la estatua, rallada y manchada por el calor y el
fuego, pero casi sin daño de importancia, excepto por un gran pedazo de su
base que se había separado debido al golpe de la caída. Los hombres
cuidadosamente enfriaron la estátua, y ya entrada la tarde la sacaron y la
llevaron fuera de las ruinas, y la colocaron en la equina cerca de la calle.
Se dispusieron seis hombres para acordonar la estátua, y evitar que los
transeúntes la dañaran, el resto de los hombres regreso a las ruinas para
continuar la búsqueda de otros objetos. Cuando estos regresaron a la esquina
después de terminar la búsqueda, vieron que la multitud ya no observaba los
restos humeantes del edificio. En vez de eso, las personas trataban de buscar
un mejor lugar en el círculo que se había formado para poder ver la gran
escultura. ¿Me permitirían
espíritualizar la ilustración para recalcar el punto? Como ha podido ver,
Jesús había estado en esa iglesia todo el tiempo, pero había sido “encadenado
al pulpito,” y las personas en la calle nunca lo habían visto. Solo cuando la
iglesia agarró fuego (!) y los hombres de la iglesia (!) lo tomaron y lo
llevaron hacia la calle, en toda la esquina (!) fue entonces que los de
“afuera” lo vieron por primera vez. Tu, amado creyente, eres la fuente de
testimonio del Evangélio. EL TEMA DEL
TESTIMONIO DEL EVANGELIO Nuestro verso
apunta al tema, el Sujeto, del testimonio del evangélio. Jesús dijo, “y ME
seréis testigos.” Nuestro testimonio no debe estar enfocado en una iglesia, o
denominación, o un credo, o una doctrina, o en un sistema. Este debe estar en
Cristo. Es nuestro gozo y privilegio presentar a Cristo de la misma manera
como Él se presentó a Sí mismo en Su Palabra, como Salvador y Redentor
(Hechos 1:3), como Señor Resúcitado (1:3), y como Rey que Volverá (1:11).
¡Que sujeto tan fascinante! ¡Que tema tan cautivador! Una pintura
sobre la pared de una galería de arte alemana ilustra esta parte de nuestro
estudio. La pintura muestra a Martín Lutero, el gran reformador alemán,
predicando en el elevado pulpito de una iglesia alemana. Él sostiene una
Biblia en una mano, con la otra apunta con un protuberante dedo, y su boca
esta abierta como si hubiera sido captado en el preciso momento del acto de
proclamación. Él esta predicando el evangelio. Se puede ver al predicador y a
la audiencia. Pero, si usted mira detalladamente, observará una peculiaridad.
Ninguno en la audiencia está mirando a Martín Lutero, ¡ el predicador! Si
usted sigue la mirada de la audiencia, hará un feliz descubrimiento. En la
esquina del edificio, está la ténue pero inconfundible figura de Jesús, el
Hijo de Dios, y todos los ojos de los presentes están sobre Él. Ellos están
escuchando a Lutero, ¡pero están mirando a Jesús! Este es
resultado que deseamos de nuestro testimonio por Cristo. Nosotros le
proclamamos, y el se presenta a Sí mismo a través de nuestro testimonio. De
manera que la atención del que “escucha“ descansa finalmente en Él. EL ALCANCE
DEL TESTIMNIO DEL EVANGELIO El texto también
revela el Alcance del testimonio del evangélio. Estudiemos detalladamente las
palabras finales, “ y Me seréis testigos EN Jerusalén, EN toda Judea, EN
Samaria, Y hasta lo último de la tierra.” De esa manera. es nuestra tarea
las personas más cercanas ¾”Jerusalén” es nuestra tarea
las personas de la vecindad ¾”Judea” es nuestra tarea
las personas rechazadas ¾”Samaria” (Samaria representa a las
personas incluidas dentro de tus peores prejuicios); y, es nuestra tarea
Las demás personas ¾”hasta lo último de la tierra.” “Jerusalén”
representa tu situación inmediata, “Judea” y Samaria” representan tu escenario
intermedio, y “hasta lo último de la tierra” representa tu ámbito
internacional. “Jerusalén” representa nuestro testimonio en la ciudad,
“Judea y Samaria” representan nuestro testimonio en nuestro país, y la
frase “hasta lo último de la tierra” representa nuestro testimonio universal.
Observe además
que no dice “o en” con respecto a
estas personas, este implica “y en.” ¡Jesucristo seriamente espera que
nosotros tomemos al mundo entero! ¿Cómo? Aprendiendo y siguiendo la
estrategia de hacer discípulos por la cual vemos a las masas a través del
hombre, y edificar al hombre para impactar a las masas¾la estrategia que siguió Jesús con Sus
Doce. El libro de los
Hechos es uno de los pocos libros en la Biblia que convenientemente se
bosqueja a sí mismo. Los capítulos uno al siete revelan el testimonio de los
primeros discípulos en Jerusalén; los capítulos ocho al doce, en Judea y
Samaria; y los capítulos 13 al 28, “hasta lo último de la tierra.” La medida real
del poder y efectividad de cuerpo local de Cristo es: ¿Qué tan lejos alcanza
su influencia? ¡Verdaderamente Dios espera que la iglesia local tome al mundo
entero! Después de todo, Jesús lo hizo con doce hombres, y lo hizo antes de
la invención del teléfono, la televisión, y todas las telecomunicaciones y
vías electrónicas. Él solo tenía como herramienta el ¡cuéntale a una
persona! Aún así, Él impactó al mundo civilizado de la época a
través de Su pequeño grupo de hombres. Hoy día,
tendemos a pensar que debemos ganar las comunidades dómesticas, antes de
prestar atención a lo que Él ordenó para el mundo. Pero esa orden ha sido
invertida. “La luz cuyo brillo llega más lejos, necesariamente brilla con más
intensidad en su lugar de origen.” Cada iglesia debería estar planificando
constantemente como podría llevar el evangelio a tantos lugares como sea
posible y tan rápido como sea posible, y su meta debería ser el edificar
discípulos de visión mundial que podrían impactar al mundo entero hasta lo
último de la tierra, hasta el final del tiempo. Dios dijo, “Pídeme, y te daré
por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra.”
(Salmo 2:8 RVR) Ahora, ¿Por qué no tenemos a las naciones por herencia, y los
confines dela tierra por posesión? La única respuesta posible es que, ¡no
estamos pidiendo! Es muy seguro, que la iglesia en su mayoría no tiene en su
corazón lo que Dios tiene en el Suyo. ¿Y que tal tu iglesia? ¿Qué tal tu? Mire que el verso
tambien dice, “en Jerusalén, en toda Judea y en Samaria, y hasta lo último de
la tierra.” No dice, o en Jerusalén, o en Judea o Samaria o hasta lo último
de la tierra. Debemos estar testificando en todos estos lugares al mismo
tiempo, y debemos tenerlos a todos en nuestro corazón. ¿Cómo?
Implantando una visión para el mundo
entero, y luego edificar individuos para implementar esa visión. El alcance
de nuestra tarea es el mundo entero. EL SECRETO
DEL TESTIMONIO DEL EVANGELIO Las palabras de
Jesús revelan finalmente el Secreto del testimonio del evangelio. “pero
recibiréis poder,” Él dijo, “cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu
Santo.” Detengámonos en ese título “Espíritu Santo,” la versión King James y
otras traducciones antiguas de la palabra de Dios en inglés, traducen el
término como “El Espectro Santo” o “El Fantasma Santo.” Normalmente pensamos
que un fantasma es la parte del ser que permanece cuando el cuerpo cesa—y eso
es lo que el Espíritu Santo es. La manera más simple de entender lo que es el
Espíritu Santo, Él es como Jesús sin un cuerpo. Esencialmente el Espíritu
Santo es el reemplazo de Cristo en la tierra, haciendo lo que Él hizo y
llevando a cabo Su obra. Ahora estudiemos
la palabra “poder.” El término en griego para la palabra “poder” es
“dunamis,” y ya sabemos de donde viene nuestra palabra castellana para
“dinámita.” Sin embargo, esa asociación crea un problema significativo para
nosotros. Nosotros asociamos la palabra dinámita con algo altamente
explosivo, y por ello, tendemos a esperar tener una experiencia altamente
explosiva del poder de Dios como representantes de la promesa de Jesús. Este
problema tiene dos caras: una es, que no hay experiencias altamente
explosivas en el evangelio, y la segunda es que los griegos ¡no tenían
dinamita! La dinámita fue inventada por Alfred Nobel (cuyo nombre lleva el
afamado Premio Nobel) en 1866. El traducir la palabra “dunamis” por la
palabra dinamita nos conduce a un malentendido, haciendo que los cristianos
busquen una experiencia explosiva en vez de permitir al Espíritu Santo que
produzca la eficiencia del carácter y la vocación que marcó la vida y
ministerio de Jesús. El Poder de
Hechos 1:8 es: El poder de la
transformación del carácter, El poder de la
iluminación, El poder para la
comunicación, El poder para la
acción continua. Es poder para testificar,
al igual que, poder en la testificación. Alguien definió el poder de carácter
como “la expresión vigorosa de la personalidad,” y esta es una buena
definición del poder de Dios. Esta es la expresión vigorosa de la
personalidad de Dios. Esta puede tomar la forma de un cataclismo, pero es mas
frecuentemente expresada como una persuasión profunda dentro del
carácter y convicción de una persona, que causa un impacto en éste y los que
están a su alrededor. La obras del Espíritu Santo prometidas por Jesús— Convicción (Juan
16:7-11), Guía
(Iluminación) (Juan 16:13-16), Comunicación
(Juan 15:26), Impacto Mundial
(Hechos 1:8). —se ajustan más
dentro del área de la persuasión dinámica que en el área de las experiencias
demostrativas y explosivas. Comprenda que
este poder es “recibido.” “pero recibiréis poder.” Este no se logra; este es
recibido. Este no se alcanza, este es obtenido. No se requiere tener un gran
talento para recibir una cosa. Tanto ricos como pobres pueden recibir algo
que se ofrece. Presumiblemente, uno simplemente lo toma. Dios esta deseoso de
darte el poder del Espíritu Santo—pero solamente bajo Sus términos y
solamente para Sus propósitos. Él te ha mandado a que estés lleno del
Espíritu Santo, la Persona que es el poder de Dios. 1Juan 5:14 dice,
“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa
conforme a su voluntad, él nos oye.” Ya que Él nos ha
mandado a ser llenos del Espíritu Santo, podemos estar confiados que esa es
Su voluntad. Por lo tanto, podemos pedirle a Él que nos llene con Su Espíritu
y simplemente recibir su llenura. Ahora podemos estar confiadamente
apercibidos que la Persona del Espíritu Santo esta siempre “yendo con
nosotros” mientras vivimos para cumplir la Gran Comisión de nuestro Señor. |
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